Exposición Walbert Pérez
La exposición de Walbert Pérez propone una lectura de su pintura desde la experiencia y la intensidad. Más que explicar la obra, abre una puerta para entenderla como un proceso de transformación: materia, color y energía que se manifiestan sin pedir permiso.

Abrimos el año con la exposición de Walbert Pérez, un proyecto donde la pintura se entiende como un campo de energía más que como una imagen fija. Aquí la abstracción no funciona como distancia, sino como experiencia directa: capas de color, materia y tensión que suceden frente a nosotros.
Quienes han participado en ceremonias de Yagé saben que el mundo no desaparece; cambia de comportamiento. Algo similar ocurre en estas pinturas. Las formas no se borran, se transforman. Lo reconocible entra en tránsito y lo que aún no tiene nombre empieza a tomar cuerpo.
Para Walbert, pintar es suspender el control para permitir que la intensidad y la conciencia se vuelvan materia. Los rojos avanzan, los azules profundizan, los blancos irrumpen. Hay expansión, pero también estructura: ejes, tensiones y centros de gravedad que sostienen cada superficie.
No se trata de ilustrar una idea, sino de permitir que algo ocurra. Sin pedir permiso.
Los esperamos en la inauguración el cinco de marzo en Culto.

